sábado, 19 de junio de 2010

Al César lo que es del César



Curioso encuentro de empatías mágicas. Sugerente destino que me hace estremecer hasta el cansancio de mis pasiones. Loqueando con mis ideas más veloces me encuentro sólo para acudir a su destino; volverme parte de su mundo quiero, ser su mundo deseo y es que cuando se esta enamorado no se piensa en nada que no sea dentro del vértice que contiene a todo él
Circunferencia de conocimientos y reconocimientos en el otro que no soy yo pero comienza a ser parte de mi. Me fascina la dinámica de ser en otro que amo, que pienso y que añoro tan sólo por un segundo que desaparezca de mi vista directa.
Confieso mis desdenes, mis equívocos y mis letras sueltas que de nada valieron. ahora todo pronunciamiento adquiere no sólo fuerza o sentido, han sido dichos con una personalidad propia, la personalidad de todo aquello que se torna distinto, enigmático y sorpresivo.
Amo el sonido de tic tac de mi corazón cuando cerca del emperador me encuentro. Sí emperador de mi reino, parte de mi mundo íntimo, creador de sueños ahora realizables, tejedor de esperanzas sencillas.
Amo a César, emperador de mis océanos y dador de sentido a cada una de mis letras .

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué pasión!

erato dijo...

El amor todo lo puede.Un abrazo