lunes, 30 de noviembre de 2009

Devenir de mis adentros



De repente he sentido que todo se mueve de un modo rápido, que quizá sea preciso por la cercanía al mar que los momentos van y vienen como las olas. Todo de momento parece estático y de repente un movimiento un poco rudo despierta del letargo que da el descanso.
Sí, me he sentido afortunada, pero hoy si enunciara los "por qués" entonces transcribiría de mi mente una lista interminable de asuntos y resultaría sumamente aburrido para todos los que ni me conocen y los que me conocen, si es que hay alguien que verdaderamente lo haga y si lo hay que me presente a mi misma conmigo. De ahí que me conformo con decir que gracias.
Regresando al devenir, acá todo va y viene y debo confesar que eso me ocasiona un poco de angustia kierkergiana (¿Así se escribiría la adjetivación de Kierkegaard?) en fin, esa angustia que se me presenta como aquello que me domina por el hecho de que lo temporal está tomando el control. Detesto todo lo que va y viene y la paradoja es que por otro lado me emociona. ¿Contradicciones? no, es sólo la paradoja de ser un ser humano.
El movimiento no sólo temporal sino el movimiento de vaivén que surge en el alma es lo que colma la paciencia de alguien como yo, alguien que con fortuna aún no se encuentra y no sabe a ciencia cierta qué desea de la vida pues he llegado a la conclusión que no soy nadie para pedir a la vida soy yo quien debe darle a ésta. He ahí un grave problema de interpretación social. La vida está, permanece y ofrece; uno es quien debe acercarse a ésta y tomar con respeto y cautela, y dar, dar mucho de lo que uno es para no haber existido sin sentido. En fin... de nuevo el asunto este de las interpretaciones aparece en mi vida. Me gusta. Nietzsche, bienvenido de nuevo a  mi mundo que sin duda me conformaste desde mis años mozos, mi pensador complejo y lleno de sin sentido coherente, de pasión desenfrenada por el pensamiento y dolor, un profundo dolor por esta vida que nunca te comprendió en existencia activa.
Aquí ando yo por tus senderos de existencia en los cuales aprendo a ser lo que soy con tus mismos desenfrenos, tus mismos excesos pero con cautela de no ir más allá de lo que no pueda controlar mi razón. Soy un ser irracionalmente racional pues juego a no serlo, me engaño y me descubro, me entrometo en mis secretos y después me los desdigo. Es una especie de esquizofrenia mental en la que juego a ser y no ser para encontrar el sentido de todo esto que tengo ante mi misma como lo que diría Husserl el "mundo de la vida". No me interesa ni ponerla entre paréntesis pues soy yo quien se ha puesto, soy un paréntesis andando y siendo la que he sido, siendo una diferente y en ocasiones sólo observando. Juego de modos de ser con los cuales sólo voy creando entornos simpáticos y empáticos con el fin único de que mi permanencia pertenezca al recuerdo de quien se tope con mis juegos, mis seducciones y mis pasiones que emanan de mis deseos más ocultos y que poco a poco se develan para ser probados por quien yo quiera, ser conocidos por quien yo decida y ser admirados por quien logre todo lo anterior. 
Misterio, si, eso sigo siendo y siempre lo seré hasta para mi misma.


miércoles, 18 de noviembre de 2009

Escapando de mis recuerdos

Como libélula de encaje fino color turquesa; voy volando y me descubro escapando de mis recuerdos, escapo porque no quiero más cargar pasados pues hay quien dice que tiene pasados inconclusos pero yo no lo veo ya de ese modo. El pasado es pasado y simplemente se acaba al terminar el día. Uno duerme y el ayer es recuerdo; hoy escapo de ellos porque no quiero seguir siendo más memorias de mi misma. Soy libélula que vuela en busca de horizontes futuros, de emociones distintas, libélula que renace y siente su aleteo libre sin prejuicios y sin cadenas mentales que limitan mis decires y haceres. Amo volar, más por mi propia mente, juntando así los trocitos rotos de mi para convertirlos en recuerdos. No más tristezas en este camino pues de nada serviría haber aprendido a volar y haberme revestido de turquesas. Vuelo y me olvido del tiempo; las escalas del mundo y sus longitudes me tienen sin cuidado alguno. Soy simplemente lo que quiero ser, sin pretensiones ni fundamentos, soy la que soy y con eso me basta. Quitare de mis modos de ser algunos detalles pero mi vuelo es tan interno que todo quedará en meros secretos de mi misma.
Misterio seré, ahora si, pues no me ocupa el que se me sepa, sólo el que se me sienta. vuelo incansablemente sin destino pero con un sentido más propio. Amo ser libélula turquesa y adoro escapar de lo que fui y no seré más... un recuerdo de mi misma.

martes, 17 de noviembre de 2009

Ficciones sobre mi

Goethe decía que era mejor ser un ser humano con todas sus contradicciones a ser un libro artificialmente construido. Totalmente de acuerdo me considero; y es que en ocasiones busco tanto la perfección que tan sólo en la búsqueda arruino todo el hecho. Creo que en ocasiones -y varias- mi soledad me juega malas pasadas y si a eso le sumamos que soy un ser netamente rebelde pues basta que me digan "no ...." y como arte de magia me aferro a la idea, al hecho o en ocasiones a las situaciones. Vaya contradicción la que soy pues por un lado apelo totalmente a la libertad absoluta del ser (a sabiendas de que no existe) y por otro me gusta tener yo la última decisión. 
Mal viajes van y vienen de mi propia esencia y es que de verdad que en ocasiones tanta información acumulada pero no desarrollada me satura el cerebro y "PUM" exploto y no suelo hacerlo de modo en que todos lo esperan sino de un modo silencioso, cauteloso y con un sin sentido bárbaro que hace que cuando llegue la conciencia simplemente me muerda las uñas. En fin, soy un ser humano es todo, creo que debo aprender a aceptar eso y dejar de perseguir sin meta la perfección ficticia que me he creado de mi propio mundo.
En definitiva: "No quiero ser un libro artificialmente construido sino un ser humano con todas mis contradicciones"

lunes, 16 de noviembre de 2009

Una hermenéutica de mi entorno


Después de un rato de introspección decidí ya hacer presencia. Y es que ha sido muy rápido todo lo acontecido últimamente, de repente siento que aquí el tiempo es más dadivoso con sus instantes pero mi tiempo personal es de lo más atrabancado y entonces me siento como en una dualidad no sólo temporal sino espacial
He tratado de poner orden a mis ideas pero sinceramente lo único que he conseguido es hacer más caos en ellas, lo mejor y recuerdo en esto a un amigo de hace años Leon Alegría (buen pintor por cierto) quien me decía que lo mejor era sentarse, disfrutar de algo y no pensar y que las cosas por si solas se acomodan. Según yo, eso he estado haciendo pero sinceramente mi sangre es más apasionada como para dejar que las ideas solas se acomoden.
Tengo tantos planes en mente, tantas ideas pero mis miedos o inseguridades de repente no me dejan en paz. Quisiera en realidad ser una brujita y así pronunciar un hechizo con el cual las cosas surgieran del modo más idóneo.
Sin embargo ayer pronuncie una afirmación interesante y muy determinante para mi "Me gusta vivir aquí" eso ha sido importante para mi porque en el otro lado en que estuve por un buen par de años jamás lo dije wow ¿no? 
Algo me llama la atención de aquí y es que ya van varias personas que me dicen  que en este sitio hay magia, hoy lo creo pero también existe una especie de contradicción  en el ambiente porque de repente se "justifican" de ciertas cosas que no entrarían dentro de mi concepto de orden social y que te dicen "Es playa disfruta" si si, disfrutemos ser promiscuos no te enamores, disfrutemos beber alcohol a diario y disfrutemos incluso drogarnos pues "estas en playa"  esto me resulta bastante curioso como si se tratara de un territorio un poco "Beat" en el que todo es permitido y los sentimientos no nos deben importar porque simplemente es playa y no hay cabida para ello.
Me gusta vivir aquí, no tengo duda de ello, me gusta porque he conocido personas muy valiosas e interesantes, porque cuando llego estresada del trabajo  camino apenas dos cuadras de mi casa y me topo con un mar por demás hermoso, me gusta porque aún veo selva, naturaleza, porque veo un lugar de paz pese a todos los "permisos autorizados por ser playa"
Es curioso pero me gusta incluso ese juego de permisión porque vivo en un lugar de extremos en el cual conozco lo peor y lo mejor de la gente, yo dejé de creer en la gente y ahora sé que si hay uno o dos en quien si vale la pena creer, que personas con mala vibra y negativa siempre habrá y lo mejor de aquí es que todos los que vivimos aquí venimos cargando historias, soledades, situaciones que nos hacen ser más auténticos y que si alguien hoy me dice que me quiere ya le doy la oportunidad de demostrarlo y no me cierro en totalidad como ya lo hacía. Creo que he llegado a buen lugar en donde he estado permitiéndome también ser lo que más en el fondo soy y me he ido reconociendo y aprendiendo a medir en mis propios modos de ser. Llevo tres , casi 4 meses aquí y me siento bien...

lunes, 9 de noviembre de 2009

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Templars Of steel

Miedo a volar


Hace tiempo vi una película por demás conocida cuyo título es "El lado oscuro del corazón" recuerdo que me gustó mucho la metáfora de ir en busca de una mujer que verdaderamente le haga volar pues esto implicaba que aquella que lo hiciese volar era la mujer de su vida. Era extraordinario el hecho de como después de hacer el amor y al no volar las desechaba tal cual como en un inodoro. De ahí que me acuerde de Erica Jong y su ya tan olvidado Miedo de volar, pues ella afirma de modo irónico que los inodoros alemanes son la verdadera clave de los horrores del Tercer Reich "quienes son capaces de construir inodoros como éstos son capaces de cualquier cosa" por muy absurdo que esto parezca, hay mucho de razón pues en este comentario hay cierta percepción ideológica de cómo debe relacionarse el sujeto con el desagradable excremento que sale de nosotros mismos, es claramente discernible. Otro ejemplo de ello es la exposición que hubo hace tiempo por ahí de 1961 del artista Piero Manzoni cuya obra fue de lo más extravagante siendo una de ellas sus ya famosas latas que contenían su propio excremento etiquetándolas en diversas lenguas con la siguiente frase: Merda d’artista, Merde d’artiste, Artist’s shit y Künstlerscheiße.
Actualmente existen latas en diferentes museos de gran reconocimiento. Esto, sobre el éxito no me extraña en lo absoluto pues lo conecto con lo que Jong decía respecto a los inodoros alemanes y es que finalmente por muy burdo que parezca, va cargado de cierta ideología ya que la relación entre fantasía y horror y el horror de lo real que se oculta es mucho más ambigua de lo que pudiera parecer pues lo horrible puede en sí mismo funcionar como una pantalla, como aquello cuyo fascinantes efectos ocultan algo "más horrible que el horror mismo" como el vacío primordial. Pues no es casual que "obras de arte" como estas, tengan éxito y se coticen de modo tan elevado y es que finalmente eso que contiene la lata es justo lo que la sociedad contiene en sí  misma. Vaya época ¿no creen? 

martes, 3 de noviembre de 2009

Cada quien su monstruo


Entre sueños voy navegando como quien espera una sonrisa insospechada de aquel que está pero no quiere estar.
Es curioso como la gente se proyecta con los otros, es como si se encontraran un monstruo y cuando pasas te lo echan encima para evitar que los espante a ellos. Así me he sentido de repente, que voy caminando y alguien me avienta su miedito y quiere que lidie con él.  Debo confesar que me siento lo suficientemente armada con mis herramientas como para distinguir precisamente este tipo de circunstancias por lo cual, hasta flojerita me dan.
No hace mucho que hicieron el segundo intento de que yo me cargara un monstrito (el diminutivo es por cuestión fonética solamente, pues del tamaño no tengo idea) pero la verdad es que gusto me da que de plano no lo he aceptado. Es verdad que uno conforme va aprendiendo de la vida uno se convierte en más fuerte y quizá hasta insensible puesto que muy sin cuidado me tiene ya lo que los otros cargan, cada quien con su trauma -digo yo-.
Alguien hace tiempo me decía que con las experiencias de la vida, el corazón se endurece, no creo que sea eso pues de lo contrario viviríamos menos dado que un corazón duro no puede de ningún modo vivir mucho. Pienso que mas bien la situación es que uno aprende a proteger al corazón pues tampoco puede soportar muchos golpes este órgano vital.
No considero que mi corazón este muy golpeado pero si creo que lo suficiente para ya haber aprendido a decir "no más", "no aquí" y demás negaciones que lejos de serlas resultan más afirmaciones de mi misma.
En fin, dejo a cada quien con sus miedos que yo tengo los míos y nada tienen que ver con cuestiones de lo que la gente ha llamado "amor"; mis miedos van hacia otro rumbo. El amor de pareja no me ocupa por el momento, me ocupa la trascedencia del ser pues para eso es que me hago llamar "profesional de la filosofía" lo banal se convierte en lo más esencial cuando se menta en repetidas situaciones.