martes, 16 de octubre de 2018

Y tú ¿Eres Made in México?




Hace unos días me ganó el ocio o quizá la procrastinación de todo lo que tengo que hacer y que me puse a ver unos capítulos de Made in México, lo cual me generó una sensación  completamente nauseabunda a lo Sartre. Me parece sin duda, no sólo un mal producto de la plataforma sino un insulto a quienes somos mexicanos. Cierto que por desgracia existe ese México de élite pero que para nada representa al común de la población. Me parece grotesco que en uno de los capítulos una de las chicas gasta en un par de aretes 25 mil dólares cuando es una cantidad que muchos de nosotrxs jamás veremos y si la vemos no será para pagar tremenda banalidad.
Lo que es preocupante de todo esto, es no solamente que nos presentan la triste
(ironía) y  difícil historia que resulta ser la vida de estos chicxs cuyos problemas curiosamente son tan humanos como los de cualquier otro hijo de vecino, así como decían en mi época “Los ricos también lloran”, el problema real de esto es que se invierta en un reality tan alejado de lo que en verdad es México, un programa que nada tiene que ver con la vida de la mayoría de cualquier mexicano que trabaja para ganarse el día a día ¿pues qué pretenden? ¿hacer creer al mundo que todos hablamos spanglish? ¿es real que así hablan los de la élite? ¿así de pobre es su dominio del castellano?
Pero eso si, debo reconocer que si se esforzaron por sacar sitios típicos de la Ciudad de México sólo de la CDMX,  como Xochimilco y sus “góndolas” ¡Por todos los dioses del Olimpo! Otra pareja, sale en el meritito centro, en la gran Tenochtitlán en donde el joven le presume a su novia (que viene directo desde New York) sus raíces y ésta al preguntarle si ya había vivido eso antes (una limpia de copal) él le dice “no jamás” lo bueno es que es re mexicano.
No soporté más de este reality lamento no poder decirles más detallitos pero espero no se atrevan a hacer segunda temporada pues el centro de todo la complicadísima trama, es la necesidad de casarse por parte de las mujeres y los traumas de todxs. Honestamente, habiendo tanto por presumir de este país tan rico en cultura, flora, fauna; con personajes dignos de ser no sólo conocidos sino reconocidos, con una historia digna de contarse, con sitios emblemáticos, lugares mágicos; deciden que deben invertir en trasmitir las vidas vacías y banales de unos cuantos seres que serán muy conocidos en su diminuto círculo pero sinceramente o soy muy prole pero yo no tenía idea de quién era cada personaje. En verdad me parece preocupante e indignante que productos de esta índole sean lo que se consume y peor aún, que desde el título ya denota un malinchismo y una enorme ignorancia de lo vertido en esa serie.  Cabe destacar que si tratan de enaltecer el lado humanista de los personajes pues grabaron poco después del terremoto del 19 de septiembre y cuentan sobre su gran despertar de conciencia, ayudando a los pobres jodidos que se quedaron sin nada por tremenda tragedia, una muestra clara del asqueroso humanismo que tanto critica Zizek y por la cual al igual que él me promulgo a favor de la intolerancia. Humanismo disfrazado cuando detrás de sus opulentos estilos de vida sólo hay una reproducción de la explotación y la ignorancia que tanto hace daño a este país pues es justo esa la ignorancia que hace más daño, no la del analfabeta sino del que tiene recursos hasta para haber estudiado en Harvard y aún así se esmera en conservar hueco el cerebro.
Nos presentan a una joven Hanna Jaff que sinceramente apenas conocí ahí y que es una mujer que se dice altruista ( cabe señalar que aspira a la política) y que tienen el ego más grande que su propia complexión corporal. ¿Es esto México? En verdad ¿es esto lo que buscan hacer creer al mundo que somos los mexicanos? Ruego a mis dioses mayas, aztecas, toltecas, olmecas y los que faltan que esto no pase de ser una indignación personal porque si este reality resulta ser un éxito me niego a ser “made in México”

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