domingo, 8 de agosto de 2010

Mi examen


Hay momentos en la vida que parecen una tremenda oscuridad de la cual piensa uno, nunca saldrá. Al enterarse no de la vida de los otros, esos otros que hicieron un papel importante en la vida personal; y tener noticias no gratas para el alma personal; siente uno, que se va deslizando por la existencia sin término alguno.
Hoy me siento renovada, si, sin duda me hizo hasta cierto punto llorar, patalear, gritar para el día de hoy decir "Decido volver a nacer". La vida sólo son instantes, instantes que no se sienten si uno no está en comunión con la pachamama. Hoy decido ser una con todo como tanto lo he aprendido pero es impresionante cómo los egos nos dominan hasta cegarnos y convertirnos en un ser verdaderamente oscuro. Yo sé en dónde esta la magia, sé de qué color es la vida y sin embargo, confieso que no pase el examen que me aplicó la vida esta ocasión.
Pero parte de la magia existencial, es que uno siempre puede volver a empezar en otro lugar y con otras personas. Mi crecimiento sin duda, debe servir sólo basta que quiera que lo haga.
La vida es así... por ello mejor decido adentrarme a mis vastas ocupaciones ya que ahora que decidí emprender un proyecto de maestría si que tengo harto en qué pensar, y si sumo mis clases que comienzo a dar mañana cosa que para mi es nuevo pues dar etimologías grecolatinas es tan nuevo que ni sé por dónde comenzar para seducir a mis queridos alumnos con las raíces de su idioma. Vaya retos y yo perdiendo el tiempo en cosas del pasado. En ocasiones me desespero a mi misma con mi debilidad espiritual. Pero sé que una vez más ya estaré bien y con mis nuevos retos. El veintiocho de este cumplo un año aquí en estas tierras tan bellas y tan maravillosas para ser quien se debe ser. Bien lo dijo Píndaro.


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