viernes, 2 de noviembre de 2012

Hacia un funesto porvenir



Hace ya varios años, se publicó un textito mío titulado "Hacia un funesto porvenir". Lo recordé pues he vuelto a ver el bello y triste documental HOME y es que como bien decía Baudrillard "Ya que el mundo adopta un curso delirante, debemos adoptar sobre él un punto de vista delirante" Un muy querido amigo J.M a quien le comentaba sobre el hecho de estar viendo el documental y que lo único que sentía era un gran repudio por la especie humana; comenzó a decirme su opinión que iba por la misma vía que la mía pero la pronunció de un modo sumamente bella y poética. Sin embargo, para expresar tal holocausto del planeta, no es posible manifestarlo de modo poético. Pero ¿por qué poetas en tiempos de penuria? de nuevo se hace presente en mi vida ese mago Alemán. Y es cierto, sólo la poesía, puede rescatarnos de tan grande atrocidad humana.
Es en serio que me cuestiono ¿en verdad nos gusta ser lo que somos? somos la especie más depredadora de la tierra y pienso que si tuviésemos acceso al resto de la galaxia, también acabamos con ella. Me imagino que el petróleo dejaría de tener valor y entonces los minerales que se dieran en Urano tendrían alguna funcionalidad y por ende se comenzarían los ataques y las invaciones a ese planeta y se comenzaría a destruir. Y si de repente los meteoritos cobraran también alguna utilidad para la comodidad del humano, igual, se comenzaría una lucha espacial para agandallarse todos los meteoritos posibles.
En verdad ¿no creen que somos un asco? recuerdo lo que escribí en ese tiempo...

¿Es acaso el progreso del hombre un progreso tal, que hace que su propio rostro se le borre y se convierta definitivamente en no identificable, no sólo en el secreto de su rostro sino en el de cualquiera de sus deseos? ¿acaso tendrá razón Baudrillard cuando dice?: “Si todo hubiera sido perfecto, el mundo se limitaría a no existir, y si por desgracia acabara existiendo, dejaría simplemente de hacerlo [] por eso, sólo puede sernos dado como ilusión.”[1] ¿Es entonces ya, el mundo, una mera ilusión de lo que somos? Sin duda, somos artífices, testigos y víctimas de toda una avalancha de acontecimientos pero tales sucesos no son más que el reflejo de la parodia que estamos siendo como especie ¿nos hemos convertido en un engaño? ¿somos simples personajes como los que vemos en las historias que nos cuentan? En palabras de Baudrillard “Nosotros mismos en tanto que seres vivos y mortales somos la huella de la imperfección criminal”[2] somos presas de lo aparente, de lo que acontece en la pantalla, fruto de lo que Virilio llama  la “nueva espectacularidad” ésta que es nacida de la urgencia de la técnica del tiempo real, comunicación masiva que se extiende de modo indiferente a la información política, económica, social o judicial.


No lo sé pero parece que todo mi mundo pierde sentido cuando observo que por más que hay gente intentando hacer conciencia y luchando por ello, simplemente no se contagia de modo masivo tal y como se contagia el deseo por algún gadget o estupideces de esas que nos hacen ser parte de un mundo de ficción. 
Es justo esto lo que somos hoy, una pantalla del espectáculo de la existencia, una razón sin razón en donde lo que nos domina no es la propia voluntad sino la voluntad de un sistema que nos somete invisiblemente y nos manipula sutilmente, presentándonos la vida desde otra pantalla, la pantalla de la ilusión, en donde la liquidación del otro va acompañada de una síntesis artificial de la alteridad, pues si, el otro no es más que el “otro”, aquel que está ahí, buscando lo mismo que yo, trabajando por lo mismo y viviendo de la misma manera. Es así como la presencia del otro comienza a ser molesta porque es más una competencia que una compañía. El otro no implica lo que yo también soy sino lo que no me deja ser, por eso, es preferible no dotarle de rostro porque así me libera de la culpa si es que la hay. Con la técnica hemos entrado a la era de la producción también del otro. Y no se trata de matar, devorar, seducir, rivalizar, amar u odiar al otro sino de producirlo. El otro está en tanto que me sirve, en tanto que me es útil; las relaciones se han tornado convenientes en el sentido de que “mientras me convenga estoy contigo.” 

No obstante, a pesar de tantos avances impresionantes, de tantos descubrimientos, seguimos aquí, rodeados de enigmas y soportando sufrimientos. Si es verdad que el hombre se ha superado entonces ¿por qué hay hambre? ¿por qué hay guerras? ¿por qué hay discriminación, opresión, enfermedad, ignorancia, incomprensión, vejez, muerte? ¿por qué lo maravilloso de la existencia sólo es disfrutable  para los que disponen de recursos financieros? ¿por qué solamente unos cuantos tienen una vivienda confortable, un vehículo, un móvil, una computadora? Si parece que todo esto ya es parte de las “necesidades básicas” de la humanidad, vaya ni siquiera la realidad ideal que nos han metido en la cabeza la podemos alcanzar, el tipo de vida que nos han presentado como el “adecuado” no es un tipo de vida que esté al alcance de todos, ¿será acaso una especie de selección antinatural pero que nos quieren presentar como natural?¿no consideran que algo extraño esta pasando con la especie?  Si se supone que cada día estamos más informados y tenemos más acceso al conocimiento, entonces ¿por qué si somos los únicos animales capaces de preparar nuestro propio alimento, somos tan brillantes y frágiles a la vez? Es lo mismo que el político que aprueba las medidas destinadas a reducir más el acceso a poblaciones carentes a la canasta básica y no puede prescindir de su poderoso BMW,  es tan absurdo como el intelectual que firma tratados a favor de la tolerancia pero rechaza a su hijo homosexual, tan contradictorio y repulsivo como el sacerdote que se llena la boca de moralismo bíblico y abusa de los infantes. Sin duda alguna, hay algo extraño en los animales supuestamente inteligentes conocidos como hombres y mujeres.

¿Será por eso que se ha dado la existencia de una inteligencia artificial? ¿una inteligencia que piense por nosotros? Una inteligencia que no es mas que la sofisticación delirante de los datos y operaciones que no hace más que confirmar que se trata de una utopía realizada del pensamiento; en donde nuestros pensamientos serán actualizados antes de ser pensados. En palabras de Baudrillard: “La inteligencia artificial no contiene ni la sombra de un artificio, ni la sombra de un pensamiento de la ilusión de la seducción, del juego del mundo, mucho más sutil, más perverso, más arbitrario.”[1] En pocas palabras, la inteligencia artificial no es más que un espejo de lo que buscamos ser, pero que nunca se igualará con aquello que no hemos creado nosotros, como nuestra propia inteligencia.
Es evidente que solamente podremos entender la esencia del mundo si podemos entender en toda su ironía, la verdad de esta equivalencia radical.



[1] Ibid. p.51.

 


[1] Jean Baudrillard, El crimen perfecto., Barcelona, Anagrama, 2000, p. 21.
[2] Ibid.p.53.

jueves, 25 de octubre de 2012

La vuelta hacia mi misma



Hace tiempo ya que no sentía tal impulso, el impulso de venir aquí y empezar a tocar letras como quien toca a su ser amado. Y es que me desvanezco entre las ideas que van y vienen en mi mente tratando de decirme algo sin embargo, encuentro que no hay nada concreto qué comprender, tan sólo se trata de vivir y sentir. 
Mi conciencia ha venido de nuevo a susurrarme al oído la verdad que descubrí hace un par de años y que parece que se había metido entre memorias e ideas amontonadas. Hace poco me decía un amigo dedicado a la fenomenología, que le parecía que tenía mucha personalidad. Al principio, me incomodé como suelo hacerlo cuando me halagan y no es que no me gusten que lo hagan sino que hay algo interno que se mueve y me hace sentir una especie de sensación que no controlo del todo. Sin embargo, ya que medite el comentario tan sólo unos segundos, me pareció que se trataba del resultado de toda una labor de años por estarme construyendo y no ha sido una labor fácil. Ya que la construcción de si mismo se lleva años en tiempo pero demasiadas vivencias acumuladas y asimiladas. Muchos momentos de dolor y muchos de alegría. Y también muchos maestros en el mundo de la vida. 
Hoy recordé que en efecto, hace tiempo que vengo habitando este mundo, con una gran impulso hasta en la hora más indiferente e insignificante de describir el mundo, como si fuese la primer mujer que lo habita, que lo siente, que lo vive y que lo ama. De ahí que nunca intento escribir poemas de amor pues éstos, son formas ya habituales y corrientes y demasiado difíciles.  Se requiere mucha madurez para dar algo propio en donde ya hay grandes cantidades de buenos y brillantes textos.
Prefiero mis motivos generados por mi propia vida. Describo mis tristezas, mis anhelos, mis pensamientos fugaces y mi fe en algún tipo de belleza que descubra en el día. Describirlo con una muy callada y humilde sinceridad, con las imágenes de mis sueños y los temas de mis recuerdos. Haciendo entonces de mi vida cotidiana un verdadero poema. Un poema infestado de todos los rumores del mundo. Acudiendo de vez en cuando a mi niñez, esa riqueza preciosa en donde guardo mis recuerdos atesorados y de donde surgen las sensaciones únicas de un vasto pasado.
Es justo de este modo, como se ha ido conformando mi personalidad, ampliándose de este modo, mi gran soledad, mi vuelta hacia mi misma. Inmersa en mi mundo propio y más íntimo que es en donde se gestan los versos de mi existencia. No importa si son buenos o malos pues son mi más querida y natural propiedad, son los fragmentos y la voz de mi propia vida. 
Nada mejor que adentrarse a uno mismo, explorar las profundidades de donde brota mi vida. Ese manantial en donde se encuentran todas las respuestas a mis propias preguntas. Cargando de este modo  mi propio destino, llevando su peso y su grandeza sin preguntarme nunca por el resultado final. Pues nada nos viene de fuera, somos creadores de nuestro propio mundo y parte de la naturaleza a la que nos hemos incorporado.

domingo, 21 de octubre de 2012

Añorando ser una Beat


"Me sorprendió, como siempre, lo fácil que era
 partir y lo bien que se sentía. 
El mundo se me llenó de pronto
 de posibilidades." On the Road, 
de Jack Kerouac.

Este sentimiento lo comparto tanto con Kerouack mi Beat favorito. Y es que así  fue, así ha sido y así será. Siempre es fácil partir. Si hubiese vivido en aquella época, seguro hubiese sido beat. Me hubiera entregado al alcohol a las drogas y a esa intensidad y pasión loca por vivir. Hoy, el mundo es tan hostil que es imposible ser tan radical. Basta con ser uno mismo y eso ya es ser radical para los que me rodean. Que pena que los ideales se están quedando plasmados como historia universal, que triste que ya no haya de esos seres que confrontan y retan a la existencia de modo tan escandaloso y aún así pasen a la posteridad como genios. No, ya no hay genios de esa índole sólo los hay de escritorio y ciencia. Incubados todos ellos por el sistema.
Seguro que Kerouac y yo, hubiésemos hecho el amor más de una vez, seguro que hubiéramos experimentado sexualmente juntos entre alcohol, droga y letras sin duda alguna, una creación mía hubiese sido conocida.
Ahora todos son escritores, todos son radicales de red y todos han confrontado a la vida a través de sus pequeñas libertades. Ahora resulta que todos viven furiosos contra las injusticias, el racismo y desigualdades.
Yo me pregunto ¿contra quién van? No hay apartheid que terminar, hay todo un continente que rescatar. No hay kukusklan que combatir el racismo es ya esencia de la humanidad. ¿Contra quién van?
Si, añoraría ser una gran beat, escribir sobre la naúsea que es el mundo, bebería hasta perderme y follaría sin cansancio con tal de estar ahí, ajena a la realidad. Hoy no me permito ser beat, pasó el tiempo en que serlo era auténtico y tenía sentido.




miércoles, 26 de septiembre de 2012

Descubrí tu ausencia


Regresé hace unos días de ese viaje larguísimo que te conté. Sí, fue extraordinario. Conocí varias ciudades como personas interesantes. Tuve diversos tipos de maestros, unos que me lastimaron, otros que me amaron hasta el cansancio y uno que conocí del cual jamás podré prescindir, yo misma.
Estuve divagando por un montón de letras, textos felices llenos de metáforas divertidas y otros muy críticos y profundos sobre todo con la sociedad. En cada texto se describía de un modo u otro a la condición humana y es sumamente interesante descubrir tantas facetas del ser humano.
Dialogué con grandes filósofos, uno que otro literato pero con todos aprendí que el verdadero sentido de la vida es viajar. Viajar por todos esos textos sin parar ha sido lo mejor que he hecho en mi vida.
Descubrir que no hay nada más apasionante que el conocimiento que te lleva a la creación de un pensamiento propio.
Sí, no tienes idea de todo lo que he crecido, de todo lo que he tenido que vivir y superar. De todas las veces que he tenido que pararme y sacudirme el polvo del dolor. He aprendido que la tristeza es una buena emoción que inspira. Que la nostalgia es la magia de la existencia y la pérdida es la ante sala de lo venidero.
Por fin he regresado para encontrarte pero ¿qué crees? me han dicho que has partido. Sí, te fuiste. Cuentan que has muerto en el intento por la sobrevivencia de ti misma, que luchaste hasta el cansancio con tal de permanecer. Me duelo si, pero debes saber que así es el juego de la vida. Es tan sutil la llegada como la partida pero el ser humano se empeña en darle demasiada importancia a la llegada como a la partida olvidándose de la permanencia. Eso de en medio que nos hace inmortales es justo lo que debiera tener todo el peso de la existencia pero no, somos lo que comenzamos a dejar de ser y es ahí justo el instante de la inmortalización.
Dicen que ya van varios años de tu partida, yo no soy temporal si bien recuerdas, no tengo idea de cuánto llevo viajando ni mucho menos de cuánto ha pasado desde ese último abrazo y hoy esta demás pensar en cantidades temporales si de lo que se trata es de lo perene. Tu abrazo sigue calentando mis momentos de soledad triste. Tu voz sigue endulzando mis fracasos y tu risa se ha apropiado de la mía de tal manera que no puedo reír sin que te encuentres en mi.
Quizá nadie lo entienda sólo tú y yo pues la inmediación que construimos juntas es infranqueable. Es imposible que separen dos espíritus que finalmente son el mismo. Yo salí de tu ser y eso ni la muerte lo puede romper.  Fue un mes de septiembre que decidiste emprender tu vuelo, ahora eres una diosa libre, llena de misterio y tan viva y presente para mi.
Te dejo la canción que tanto nos gustaba cantar ¿recuerdas? ... Te amo Lauri añorada.



lunes, 24 de septiembre de 2012

El laberinto de mi mente.




Hoy llueve y mucho. Estoy llena de lluvia.
Mi cuerpo sintió un frío que hace tiempo no sentía y es que también hace tiempo que no susurraba la voz de la nostalgia a mi oído.
Llegué a casa, me cambié la ropa por algo cómodo y abrigado y me oville para sentir mi propio calor. Me recordé a mi misma lo reconfortante que resulta mi compañía.
Llevo días pensando en muchas situaciones de mi vida que han hecho que mis emociones brinquen de un sitio a otro de mi mente haciendo de ésta un caos de ideas y conceptos que difieren entre si. Y es que cuando uno anda deprimido se esta en un estado en el que en cualquier instante deviene la lucidez, pero mientras llega, se vive en una intensa búsqueda de sentido que termina siendo un gran laberinto.
Aquí estoy y así ando,  andando un laberinto  sin saber si aún quiero salir…

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Sobre la realidad alienante



Hay un falso sentido de urgencia que domina la dinámica de la vida humana, hemos sucumbido a todo aquello que nos han ido poniendo como modelo para la vida. Hemos caído en cada una de las trampas cual entes de experimentación. Si, parece un texto de ficción el que ando haciendo pero no lo es y no estoy descubriendo nada sino sólo repito con mi propia voz lo que ya muchos teóricos nos han dicho.
Somos parte de un espectáculo como decía Baudrillard. Estamos en un momento en el que buscan hacernos ver que la realidad esta cambiando, que no es tan mala como nos han dicho. Se están “humanizando y preocupando” por todos nosotros “Aquellos”, quienes toman las decisiones. Estamos -dice Zizek- ante un discurso liberal-progresista. Un ejemplo clarísimo lo tenemos en aquellos hombres de Porto Davos ese grupo de gente poderosa que dice tener una ideología izquierdista antiglobalización. Sí, se preocupan por los que estamos debajo de sus asientos. Ya nos pone Zizek un gran ejemplo de esto cuando nos platica con su peculiar tono, sobre Bill Gates; ese gran hacker con connotación de subversivo y marginal que se ha hecho con el poder y se disfrazó de respetable presidente. 
La tendencia tal parece que es la de un grupo de comunistas liberales que no son más que grandes ejecutivos con espíritu de protesta  (Geeks) que se han construido  con las grandes corporaciones. Siendo de este modo, una especie de versión nueva y posmoderna de la vieja mano invisible del mercado de Adam Smith ¿A quién querrán engañar? Pues dudo que sea realmente un golpe de espíritu bondadoso lo que los hace actuar así. Es mas bien, la falta de sentido que tienen en sus vidas y por ello buscan darle un sentido más profundo a favor de lo espiritual  pues es evidente que ellos buscan dar soluciones a problemas concretos pues no tienen idea de lo que realmente vive la clase trabajadora. Por lo mismo, aman las crisis humanitarias  pues es justo ahí donde entran a escena sacando lo mejor de sí mismos. Pues su éxito en la vida consiste en la ayuda que dan a la gente, se sienten bondadosos y además reconocidos por ello. ¿Para qué sirve tener ordenadores si la gente no tiene suficiente para comer y muere de disentería? Preguntaba Bill Gates en una conferencia. Pero ¡Claro! llegó a esa cuestión después de hacerse multimillonario gracias a los ordenadores. Ya bien acomodado en su realidad, evidentemente le queda tiempo para pensar en los demás.
Estamos ante seres de doble dimensión que por un lado son hombres crueles de negocios y por el otro, reconocidos filántropos. He aquí la máscara humanitaria que pretende explorar el rostro de la explotación pues como bien dice Zizek “Cuando donan su riqueza acumulada al bien público, el capitalista se niega a sí mismo como mera personificación del capital y su reproducción ampliada”. (p.35). Su “obra de caridad” no es sólo una idiosincrasia personal sincera o hipócrita sino el punto que sólo ha ido posponiendo la crisis en la cual ya estamos inmersos.  Pues la clase media es un lujo que no puede seguir permitiéndose el capitalismo.
Triste realidad pero así es, esos filántropos que donan millones para la lucha contra el cáncer, han arruinado miles de vidas puesto que son los agentes de una gran violencia estructural que a su vez crea las condiciones para las explosiones de violencia subjetiva, una violencia que incluso es la generadora de epidemias como el cáncer. Estos seres de supuesta bondad, son en realidad  el enemigo de cualquier lucha progresista, sólo buscan resolver lo “aparente” y no el fundamento real que hace que este mundo vaya mal.
¿Cómo es que no nos percatamos de esto tan fácil? Es tan claro que el modo de introducir la pasión y movilizar a la gente de  modo activo lo hacen a través del uso del miedo. La biopolítica es una política del miedo. Nos debe quedar claro que la idea de Democracia es tan sólo eso, una idea. En realidad, la democracia es el tirano del S.XXI; un tirano que nos lleva a comportamientos absurdos como especie y como sociedad. Una tiranía que ha hecho de esta realidad, un holocausto planetario.
Nos cuestiona Zizek: ¿No es extraño que el mismo soldado que mata civiles inocentes dé la vida por sus compañeros de batalla?, ¿no es absurdo que nos escandalice que haya ataques terroristas pero nos deje inmutables el asesinato de una mujer?.  Nos escandalizan muchas situaciones pero somos permisivos con actos detestables. ¿Por qué abstraernos del holocausto de la segunda guerra mundial cuando hoy en día juzgamos las políticas de Israel contra los Palestinos? El holocausto es un acto terrible, impronunciable pero es quizá lo único que redime su comportamiento  criminal con los Palestinos.
Ellos, víctimas del holocausto, se han convertido en los reproductores de uno igual. Habría entonces que tratar de replantear la coherencia e importancia de los principios morales  basados en las convicciones y en un sentido de corresponsabilidad de tal suerte que la violencia sea lo que dice Zizek que es: Una perversión radical de la humanidad.
Uno de los tantos peligros que ha tenido el capitalismo, es que se ha movido en una dinámica que nos priva de mundo, despojando a la gran mayoría de toda cartografía que contenga significación para su existencia. El capitalismo ha destotalizado el sentido, su dimensión global sólo se puede expresar en el ámbito de la Verdad-sin sentido. Toda sociedad tiene derecho a salvaguardar su cultura y su mundo de vida. Y debe quedarnos claro que no hay ninguna excusa para que se cometa este gran crimen.
La verdad de la globalización es que ha construido nuevos muros que defienden de la marea inmigrante. Si, derrumbaron el muro de Berlín en 1989 sin embargo, se construyeron muros ideológicos más difíciles de derrumbar. Muros que representan fantasías obscenas y brutales, racistas y sexistas. ¿Cuándo comprenderán que la verdadera solución a todos estos problemas migratorios e ideológicos esta en cambiar a la sociedad de modo que la gente no intente escapar desesperadamente de su propio mundo? Pero no, tan sólo lo encasillan en un problema del departamento de migración y le ponen más ladrillo al muro.
Otro de los mecanismos que más operan en el sometimiento de la humanidad y contribuye de manera agresiva y tiránica es la religión. La religión no hace sino promover la intolerancia, el odio, el rencor contra los gays, el miedo. Deberían prohibir la religión por completo pues lo único que hace es convertir a las personas en borregos, en rebaño diría Nietzsche, un rebaño demasiado compasivo ya que tienen que ser anestesiados  contra su sensibilidad elemental respecto al sufrimiento del otro y tal parece que se aliena mejor cuando hay una causa sagrada de por medio.
¿Por qué no matar a dios como lo hizo Nietzsche en su momento? ¿Por qué no simplemente hacer el bien por el bien mismo?



domingo, 16 de septiembre de 2012

De soledades a soledades



Hace tiempo que no venía en mi esa sensación de vacío existencial. Esa que hace que uno de repente se sienta tan vacío y absorto del mundo como si se fuese un mero espectador de la vida.  Si bien, creo que es un tipo de  sentimiento epocal (por decirlo de algún modo referido a la época) de mucho vacío y soledad. Pues sí, son varios los conocidos que tengo que no se sienten en paz, ya ni hablar de la felicidad. Seres que no encuentran plenitud en su vida de pareja, laboral, pero que tienen algo en su vida que parece que no saben que hace la enorme diferencia entre ellos y quienes no lo tenemos. Hijos.
Sí, yo no pude tenerlos y si creo que por muy mal que estuviese en mi vida de pareja o laboral,  un hijo hubiese hecho la gran diferencia entre el querer seguir y el ya no.
Cuando llegas a cierto punto de la vida en concreto 37 años, y ves que en realidad tu ausencia no afectaría a nadie como a mi me ha afectado la de mi madre o me afectaría la de mi padre, cierto es que da alivio pues tienes la certeza de que nadie sufrirá por ti como yo lo he hecho por mi madre pues los demás te llorarán pero seguirán y se acostumbrarán a tu ausencia pero hay ausencias a las cuales no te acostumbras y esas son las de los padres y los hijos.
No a todos nos toca vivir esos vínculos y no es justo ni injusto simplemente así es y ya. Pero si confieso que da un dolor en el alma inexplicable, un dolor que sólo aquél que lo comparte lo entiende. Y saber que a nadie le afectarás como ya dije da alivio; pero quizá saber que si le afectarías mucho a alguien con tu ausencia también ha de dar alivio.
Hay soledades que se sobrellevan, hay soledades que se tapan con el mínimo acompañamiento pero esta soledad nunca se calma y es que es una que de cierta manera te condena a sentirse y estar más solo.
Cierto es que quien tiene hijos te dicen que no puedes esperar algo de tus hijos y que luego son mal agradecidos y que en ocasiones los ha habido muy malos. Sin embargo aún así, creo que es un buen motivo para sufrir, sufrir por un hijo a no sufrir por nada es mejor creo yo.
Hay quienes me lean y me digan que digo sandeces por no saber lo que digo ya que envidian mi "libertad absoluta" pero yo les digo que hay días que cambiarías toda esa libertad por el hecho de tener qué pensar más en otro ser que en si mismo. No hay labor más noble que la de darse a un hijo pues es algo que seguro te hace un gran ser humano.
Somos muchos los que no logramos trascender de modo generacional y no me podrán decir que miento que hay días en los que no cruzas palabra con nadie, no ves a nadie y podrías estar bien ó mal y no importa. Son esos días, en los que quisieras tener a alguien en tu vida que te motive al juego o a la sonrisa. Las parejas van y vienen los hijos jamás dejarán de serlo y por ello cuando no sabes qué es eso, duele y de modo entrañable.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Suspiro...




Amo la voz de mis antepasadas, esas diosas que se han ido de este mundo sigilosamente.
Que a través de mis sueños me muestran el camino al cual debo dirigirme para mejorar mi especie.
Soy una más de todas las partes que conforman el universo.
Mi voz hace resonar esos cantos místicos que festejaron el nacimiento de la vida. Misticismo que debemos permear por doquier tan sólo para recordar que somo
s tan sagrados como el sol, como la luna y que nos debemos a los astros.

Cada uno de los seres que me rodean son parte esencial de mi sonrisa y de mi tristeza porque no podemos prescindir de la existencia en general. La voz de los árboles se hace fuertemente al retoque del viento y nos recuerda que son ellos nuestros maestros. El canto de los pájaros son el susurro de todos esos dioses que estuvieron antes que nosotros y nos dicen en clave cuál es el secreto de la existencia. El ir y venir de las olas, ese mar que nos abraza; no hace mas que darnos las caricias que nos envuelven en el vientre de la gran madre naturaleza.
Yo soy tú y tú eres yo. Somos luz que nos complementamos para vencer la oscuridad de las dificultades que hacemos llamar problemas. ¿Por qué no ayudarnos en vez de juzgarnos? nadie nos ha educado para saber compartir sólo nos han enseñado a competir. Triste verdad de la decadencia humana pero la naturaleza nos recuerda con sus múltiples señas que lo esencial es lo que podemos lograr desde nuestro interior y no lo que adquirimos del exterior.
Te recuerdo yo soy tú, tú eres yo.