miércoles, 15 de octubre de 2008

House of Sorrows




De modo definitivo; yo, al igual que muchos, no apoyo por ningún motivo las actitudes bélicas que el ser humano ocasiona a favor de un sistema. Sin embargo, confieso que pese a mi rechazo por la guerra hay algo que me hace tener cierta fascinación por el tema, por los objetos, imágenes e insignias...  Y bueno, la música de Funker Vogt hace que un espíritu de resistencia se apodere de mi. Puf! ¿será mi dark side? Pero sin duda alguna, detesto los dolores que ocasiona, la orfandad que origina y la soledad y terror en la que convierte a la vida misma. La guerra no es mas que el reflejo de la incapacidad humana por comprenderse a sí misma. La infranqueable consecuencia de sentirse superior ante los débiles y vacío y miserable ante si mismo. Esto es la guerra, la desfortuna viva de la existencia arrebatada, de la aniquilación del Ser, de la manifestación del mal en todo su esplendor y de la carencia y necesidad inexplicable de "luchar" por un sin sentido, a costa de la nulidad existencial del otro.


2 comentarios:

Eduardo Gomez dijo...

Las guerras han sido aceptadas como parte del desarrollo de la humanidad como un mal necesario. Han sido glamourizadas y hasta comercializadas por hollywood y la mercadotecnia. Las insignias y objetos belicos que llamasen la atencion es parte de esa comercializacion. Hoy en dia, los poderosos rinden culto a la guerra.
Que nos queda? Revivir el sentimiento hippie de los 60s de hacer el amor y no la guerra. Detestar a Bush. Vestirse muy floreado. Comprar un DVD del Dalai Lama y oir cds de The Levellers.
paz amor alegria
pd. porque ya no se permite el anonimato?

Emma Laura dijo...

Mi querido Lalo:

Siempre me pones alegre con tus comentarios primo, me gustan. Decidí quitar la censura en mi blog ya se aceptan de nuevo los anonimatos y es que había un anónimo molesto sin embargo, y creo que era buena idea tener el comentario incómodo, ojalá regrese pues le ponía pimienta al asunto. Decidí no ser más una ardida y permitir que a quien se de el tiempo hasta para criticarme duramente, me hace de modo previo una lectura de ahí que lejos de molestarme debo agradecer el instante dedicado aunque sea para decir cosas desagradables pues nadie da lo que no tiene ¿cierto? así que no censuraré más pues es censurarme a mi.

Sigue comentando como quieras, con el anonimato o sin él. Besitos a mi sobrinita hermosa.