sábado, 6 de junio de 2009

Dialogando con la luna


Anoche no dormí, y es que me quedé conversando con la luna. Su luz fulgurante iluminó mi alma, me encamino al desvelo con un paso sigiloso y lleno de dulzura. Me llamó por mi nombre, mi nombre cósmico y me reveló el secreto de lo más íntimo de mi misma. La noche fue de goce, de misterio y de una compañía que sólo me implicaba a mi misma. 
Los silencios se escucharon, cada uno pronunció su verdad. Yo tan sólo escuché y guardé en secreto todo lo otorgado. La luna me sonrío, me cargó como si yo estuviese mecida en una cuna y me trajo de regreso a mi hogar, llena de misterios y muchos sueños por despertar.
Esta noche sólo dormiré y todo se tornará en plena paz. 

2 comentarios:

MacFran dijo...

Ummmm!???
Que secretos serían esos??!!!
Seguro que nuevas magias...

Emma Laura dijo...

Seguramente mi querido Francisco, magias que quisieran hechizar mundos para que las lejanías se hiciesen más pequeñas.

Un besote