domingo, 27 de julio de 2008

Vacíos

Es muy extraño no tenerte, que de pronto el mundo se vuelva vacío de ti. Encontrarme como una razón sin sentido, no saber absolutamente nada ya ni de mi misma.
Es doloroso caminar por doquier sin saber por qué. Necesito la noche, necesito el día para saberme pero sólo me encuentro entre los sueños navegando, no más.
Quisiera encontrar la distancia adecuada para saber medirla y entonces no traspasar límite alguno, deseo la brisa de esos labios que jamás probaré, deseo la llama de ese fuego que jamás calentará.
Y es que fui tan sólo un sueño efímero que se convirtió en tu pesadilla, en quizá, tu más grave error. Yo tan sólo me despierto y quisiera seguir dormida en donde aparentemente no se siente nada. Y es que quisiera sacar provecho de todo esto, descubrir que la sangre derramada en mi memoria deja tan sólo un rastro de lo que fue un sentimiento puro. Sin embargo, descubro cada día que mi memoria se esta vaciando, que mi alma tan solo camina por el recuerdo de mi nacimiento y lo agradece... no más.
Me quede sin nada, me he quedado rota como diría Simone, una mujer rota por el desprecio del amor, rota por la desdicha de la palabra mal pronunciada, rota por el error convertido en un pecado mortal del cual no es posible resucitar.
Es complejo volverse un ser solitario, requiere de unas cuantas despedidas del pasado, de unos cuantos recuerdos borrados y de mucha entraña, mucho coraje para soportar lo que es uno mismo. Tomé una decisión, amarte; el precio a pagar fue más de lo que yo podía dar en mi presente; jugué a la "mujer perfecta" sentí el terror del develamiento y el encaramiento, sentí la pérdida irreparable, el vacío. A partir de aquí, me encuentro de cara ante la nada; sola sin necesidad de ocultarme pero si con ganas de hacerlo, porque no quiero que ni mis recuerdos me hablen. Quisiera olvidarme de momento de todo lo vivido y así comenzar a reconstruirme como si fuese una escultura mal lograda y que vuelva a ser tan sólo un material inerte del cual vuelva a resurgir el alma de la creación. 
Me siento tal cual, sin alma, sin nada qué decir, sin sentido. Pero tan sólo sé que hay una muy pequeña parte que no se ha ido en mi; la esperanza, si, ésta es la única que me hace pensar que de repente me volveré a poseer.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por compartir tus escritos, es un privilegio leerte. Un beso, tu Tío TATO

Emma Laura dijo...

El privilegio es mío, al saber que me has leído. Ojalá lo hagas seguido pues nada mejor para mi, que un gran escritor como tú me leas querido tío.

Te quiero Tato.