sábado, 23 de agosto de 2008

Recordando recuerdos

Es curioso estar en mi ciudad y comenzar a despedirse como de un pasado que ya no soy, como de eso que por fin he decidido dejar ir, volar y quizá desaparecer.
Me llama la atención estar en el lugar en donde están las fotos de ellos dos, de mi madre y de A. ambos; seres que he amado de un modo indescriptible y ambos, ya tan sólo en mi memoria, buen a A. eso aún no.
Creo que es la primera vez que vengo desde que me fui de la ciudad, que de verdad me despido no de mi familia, no de mi ciudad sino de esos recuerdos que no me han dejado fluir en mi ser. Creo que por primera vez estoy diciendo ya no, no más, ya pasó.
Veo esa foto familiar en donde aparece mi madre, me hizo recordar a Barthes y su cámara lúcida , al tratar de encontrar el puctum de esa foto;  el puctum es ese pequeño detalle que te hace sentir algo con respecto a la imagen que se ve y descubrí que es la sonrisa de ella. Esa sonrisa que he decidido plasmar en mis labios y ya no llorarle más.
Cuando veo la foto de esa ceremonia importante que me unió a A. decido esquivarla y no dejar que algo me llame la atención sin embargo, lo hace, es el vestido. Un vestido de novia impresionantemente bello, delicado, elegante, único; pues lo diseñé tan a mi gusto que no pudo existir uno más bello y perfecto. Me revestí con el traje del compromiso, de la promesa eterna, con el traje del amor, del amor por ambos pero más por el de mi madre pues confieso que me movió más el hecho de saber que sería la última ceremonia a la que asistiría. 
Es extraño estar aquí de noche platicando con un teclado tan sólo para llorar de modo silencioso con la intención de regresar a comenzar algo que me resulta totalmente incierto.
¿Será miedo? ¿será nostalgia? o ¿será tan sólo la sensación de estar creciendo? Temo tanto volverme tan adulta. 
Ahora no pondré imagen en este texto puesto que no hay nada que describa esto que tan sólo es un adiós a todos esos recuerdos y la ante sala de un futuro incierto que con certeza sé, que no es mas que un paso más profundo hacia mi interior.

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